Vivía en un pueblito de La
Pampa, su nombre era Pedro, carpintero de oficio, tenía dos hijas y una gran
mujer. Cuando tenía tiempo jugaba con
sus hijas y, si le quedaba un poquito más de tiempo, hablaba con su mujer.
Por los años 90 estaba muy escaso el empleo por la provincia, entonces, Pedro decidió partir a la provincia de Buenos Aires. Su esposa estaba muy disgustada ante esta decisión. Él, casi nunca estaba en su casa y se perdía mucho de sus hijas. Era un padre ausente.
Una mañana de 1990 se tomó el micro y llegó a la Capital Federal. Tras la escases de oficios en la “Ciudad de la Furia” consiguió rápidamente trabajo, se alquiló un pequeño apartamento en Once y comenzó a armarse una vida diferente a la que llevaba en La Pampa.
Un día se dio cuenta que podía comprarse una casa en la parte de mayor cotización de la ciudad, que podía comprarse un auto y hasta ponerse una carpintería propia. A Pedro le había ido muy bien en la ciudad…pero, él no tenía una familia? Sí, pero, la había olvidado.
Pasaron cinco años y ya no se acordaba de sus hijas. Él tenía todo lo que quería, podía comprar miles de cosas, pero no tenía a su familia.
Una mañana se levantó muy triste, se subió a un avión y partió a La Pampa a ver a su familia. Le costó reconocer su casa pero pudo identificarla. Tocó la puerta y salieron dos grandes muchachas a recibirlo. Se dio cuenta que eran sus hijas pero ellas no. Pedro salió corriendo hasta un puente que cruzaba un turbio arroyo y se paró en la baranda … Pedro tenía todo, menos lo que quería, entonces, sin más remedio decidió…… (Continuará)
Por los años 90 estaba muy escaso el empleo por la provincia, entonces, Pedro decidió partir a la provincia de Buenos Aires. Su esposa estaba muy disgustada ante esta decisión. Él, casi nunca estaba en su casa y se perdía mucho de sus hijas. Era un padre ausente.
Una mañana de 1990 se tomó el micro y llegó a la Capital Federal. Tras la escases de oficios en la “Ciudad de la Furia” consiguió rápidamente trabajo, se alquiló un pequeño apartamento en Once y comenzó a armarse una vida diferente a la que llevaba en La Pampa.
Un día se dio cuenta que podía comprarse una casa en la parte de mayor cotización de la ciudad, que podía comprarse un auto y hasta ponerse una carpintería propia. A Pedro le había ido muy bien en la ciudad…pero, él no tenía una familia? Sí, pero, la había olvidado.
Pasaron cinco años y ya no se acordaba de sus hijas. Él tenía todo lo que quería, podía comprar miles de cosas, pero no tenía a su familia.
Una mañana se levantó muy triste, se subió a un avión y partió a La Pampa a ver a su familia. Le costó reconocer su casa pero pudo identificarla. Tocó la puerta y salieron dos grandes muchachas a recibirlo. Se dio cuenta que eran sus hijas pero ellas no. Pedro salió corriendo hasta un puente que cruzaba un turbio arroyo y se paró en la baranda … Pedro tenía todo, menos lo que quería, entonces, sin más remedio decidió…… (Continuará)
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